Uno de los elementos más nocivos para la salud es el tabaco. A pesar de la amplia difusión sobre los efectos negativos que causa en nuestro organismo y las restricciones que algunos países han establecido, su consumo se encuentra muy extendido mundialmente.

RIESGOS DEL TABACO

Los riesgos derivados del tabaco incluyen patologías que pueden ocasionar daños irreversibles e incluso casos graves que conducen a la muerte. Seguidamente te mencionamos los riesgos más severos que atentan en contra de tu bienestar.

Cáncer. Fumar constituye la causa principal de cáncer en los pulmones. También aumenta la posibilidad de padecer manifestaciones cancerígenas en otros órganos del cuerpo: esófago, laringe, garganta, boca, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cuello uterino, colon y recto; genera además propensión a leucemia  mieloide aguda.

Afecciones cardiovasculares. Los daños al sistema cardiovascular son muy comprometedores. Incrementa la probabilidad  de sufrir enfermedad coronaria, cuyo desenlace podría ser un ataque cardiaco. También provoca la aparición de coágulos  y debilita las paredes de los vasos sanguíneos en el cerebro, lo cual  puede desencadenar un accidente cerebrovascular.

Asimismo, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad arterial periférica. Esta enfermedad produce acumulación de placa en las arterias que llevan sangre a la cabeza, órganos y  extremidades, con el consecuente riesgo de sufrir graves lesiones. Favorece la hipertensión arterial y disminuye los niveles del colesterol HDL en la sangre.

Enfermedades respiratorias. El daño a las vías respiratorias constituye uno de los efectos más agresivos. Es muy alto el riesgo de sufrir enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD), referida a enfermedades de pulmón a largo plazo, tales como la bronquitis crónica y enfisema pulmonar. Estas patologías pueden tratarse, pero empeoran con el tiempo y carecen de cura definitiva.

Fumar puede ocasionar que la pulmonía y el asma empeoren; además genera otras enfermedades pulmonares tan graves como el cáncer de pulmón.

Problemas del sistema reproductivo. Las mujeres fumadoras pueden tener dificultad para quedar embarazadas. Cuando ocurre el embarazo, también están expuestas a  perjuicios en ellas o el feto.

Al fumar asiduamente, las mujeres tienen mayor propensión a un embarazo atópico, lo cual pone su vida en riesgo. También son vulnerables a sufrir un aborto espontáneo o parto prematuro. Se vincula además con mayor riesgo de defectos en el neonato.

Por otro lado, los hombres fumadores tienen alto riesgo de padecer disfunción eréctil. Además, fumar indiscriminadamente puede afectar el semen, lo que reduce la fertilidad.

Es posible disminuir y en algunos casos eliminar los riesgos explicados en la medida que se deje de fumar. Aunque lo ideal es no iniciar el hábito y así evitar exponernos.

¿POR QUÉ ENGANCHA TANTO?

El tabaco engancha porque genera adicción. La adicción consiste en una dependencia física o psicológica del individuo hacia la sustancia que la genera, llevando a su consumo compulsivo.

La nicotina es la sustancia adictiva que contiene el tabaco. Actúa como estimulante creando efectos placenteros temporales, lo que conlleva al impuso de repetir un ciclo que se inicia con la acción que produce a nivel cerebral.

Al administrar nicotina, se liberan endorfinas en los circuitos cerebrales que regulan las sensaciones gratificantes, elevando los niveles de dopamina. La dopamina es el neurotransmisor que genera el deseo de consumir drogas, conllevando a la adicción.

Por otro lado, los químicos agregados al tabaco hacen que la absorción de la nicotina sea rápida. Luego de la primera bocanada, la nicotina llega velozmente al cerebro generando una estimulante sensación que desaparece enseguida junto con los mecanismos de recompensa, dejando al fumador con deseos continuar.

De esta forma es cada vez es mayor la necesidad de fumar, reforzando dependencia física y emocional. En tal sentido, desprenderse de este hábito implica un proceso que exige determinación y firmeza.

¿QUE PROCESO OCURRE EN EL CUERPO CUANDO SE DEJA EL TABACO?

Dejar de fumar causa síntomas de abstinencia a la nicotina. Con la eliminación del tabaco, el cuerpo reacciona ante la ausencia de nicotina y se presentan cambios tanto en lo fisiológico como en el estado anímico del individuo.

Entre los síntomas de abstinencia más comunes se tienen: irritabilidad, depresión, trastornos, dolores de cabeza,  ansiedad, disminución de la capacidad cognitiva, aumento del apetito y tendencia a engordar. Estas manifestaciones se asocian a lo que comúnmente se denomina el “efecto mono” y comienzan a las pocas horas sin fumar, alcanzando su punto más intenso tres días más tarde, cuando la mayor parte de la nicotina está fuera del organismo.

El tiempo para desengancharnos realmente varía de una persona a otra, puede durar entre tres y seis meses, pudiendo llegar a un año, dependiendo en gran medida de la dependencia psicológica adquirida.

Los síntomas irán desapareciendo progresivamente, en una cronología que evidenciará notorios efectos positivos al dejar el tabaco, hasta llegar el momento en que el organismo retomará su condición de salud, libre de la adicción.

¿VALEN DE ALGO O SON SALUDABLES LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS?

Los cigarrillos electrónicos se utilizan cada vez más por las personas que quieren dejar el tabaco, pues lo consideran un sustituto del cigarro tradicional. Sin embargo, no existe evidencia concluyente de que este dispositivo cumpla con el objetivo pretendido.

Muchas personas mantienen la dualidad entre el uso de uno y otro, con lo que no abandonan completamente el tabaco. Por otro lado, el cigarrillo electrónico se está convirtiendo en un elemento de iniciación al consumo de nicotina por parte de muchos jóvenes y adolescentes.

Efectivamente el cigarrillo electrónico no es un producto elaborado con tabaco; pero entre los químicos que contiene se encuentra la nicotina; además de glicerol, propilenglicol .y otras sustancias que aportan un sabor característico a cada versión.

En este sentido, los efectos perjudiciales a la salud resultan obvios. Aunque los componentes de este dispositivo no son tan tóxicos como los presentes en el cigarrillo convencional, la nicotina genera dependencia y es muy posible además que el usuario al largo plazo sufra enfermedades de las vías respiratorias y afecciones en el corazón.

Lo conveniente y definitivo es dejar de consumir tabaco en cualquiera de sus formas, incluyendo los cigarrillos electrónicos, lo antes posible para mantenerse saludable  y con calidad de vida.

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