Mentruación y cómo afecta al tránsito intestinal.

Mentruación y cómo afecta al tránsito intestinal.

Sufrir de cólicos menstruales es una situación que afecta a las mujeres desde el principio de los tiempos, a unas más y otras menos, pero el ciclo menstrual sin dudas desequilibra nuestra salud intestinal.

Las excepciones a esta regla son una en un millón así que es un tema que nos interesa a todas pues es muy inusual alguien que pase su ciclo sin ningún tipo de síntomas.

Aunque el desarrollo es un paso hacia la madurez, un momento ansiado por las jóvenes adolescentes, debes estar preparada para afrontar la visita mensual. Para ello, te explicaremos los cambios que se producen en tu cuerpo durante la ovulación y los efectos que este período provoca en tu organismo.

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¿Qué es el ciclo menstrual?

Aunque muchas ya conocemos qué nos ocurre durante el ciclo menstrual, es bueno recordar lo que pasa para que podamos explicarles a hijas, hermanas o nietas una vez que lleguen a esta etapa que las acompañará gran parte de sus vidas.

El aparato reproductivo de la mujer es un mecanismo perfectamente diseñado para crear vida y está marcado por la menstruación representado por el desprendimiento de las células que recubren al útero o también se le conoce como el desprendimiento de la pared del útero.

La extensión del período o regla puede ser de 3 a 5 días aun cuando puede extenderse hasta 7.

El primer período es denominado menarquía. Esta es la señal indicadora que pasamos de niñas a mujeres con capacidad reproductiva.

Aunque se espera que esta visita se produzca todos los meses, es muy probable que en las primeras etapas se presenten irregulares, frecuencia y duración. Este no es tema para alarmarse, pero si se debe observar y tomar notas por si se extiende en el tiempo consultarlo con un ginecólogo.

El ciclo menstrual está comprendido entre el primer día de la menstruación hasta el primer día del siguiente período. Esto normalmente abarca unos 28 días, no obstante, en algunos casos son 21 y en otros más extensos puede alcanzar los 45.

Fases

Debes tener claras las fases por las cuales pasará tu ciclo menstrual. Primero tenemos la menstruación donde se expulsará las células del útero a través del cuello uterino, el conocido sangrado.

Luego viene la preovulación, es cuando el ovario reanuda su producción de estrógenos y progesterona. Es a través de este proceso que los óvulos maduran o se alistan para ser fecundados. El proceso se da entre el día 6 y 14 del ciclo.

Después se produce la ovulación, es cuando tu óvulo está completamente maduro y en su posición para ser fecundado. Es el momento más fértil de la mujer, incluso tres días antes la mujer estará lista.

Si en esta etapa no se produce la fecundación, el organismo está programado para expulsar el óvulo a través de la menstruación. Por ello, cuando no nos baja la regla en la fecha prevista, hay sospechas de embarazo.

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Algunos trastornos

Existen circunstancias que influyen para que el ciclo menstrual sea irregular provocando molestias – en algunos casos – bastantes dolorosas que incluyen punzadas de moderadas a incapacitantes, los temidos cólicos menstruales, sangrado excesivo o por el contrario, casi nulo.

Estos problemas pueden observarse en más del 75% de las adolescentes durante el primer año. Tras esta etapa el ciclo tiende a normalizarse.

De no ser así, tu ginecólogo debe realizar una serie de pruebas para determinar si se trata de problemas hormonales, algún trastorno de coagulación, efectos de tomar anticonceptivos o similares, enfermedades crónicas como anemia o simplemente se trata de un asunto genético.

¿Por qué nos provoca estreñimiento?

Ya conociendo el proceso de la menstruación y sus posibles irregularidades podemos pasar a los síntomas que se agravan cuando nos llega el período.

Uno de los inconvenientes que puede provocar un ciclo menstrual irregular, incluso – el normal – es la afectación del tránsito intestinal, ya sea por estreñimiento o por diarrea extrema con cólicos incapacitantes, además de náuseas, pérdida del apetito, dolores lumbares y cefaleas.

Se trata específicamente de dos hormonas que participan activamente en el ciclo menstrual: estrógenos y progesterona.

El estrógeno es la hormona que prepara al óvulo. Tanto ella como la progesterona son llamadas las hormonas sexuales femeninas.

Antes de la liberación del óvulo, los niveles de ellas son relativamente bajos, cuestión que está relacionada con el desprendimiento de las capas del útero, y como ya hemos señalado, es cuando se produce la menstruación. Todo lo contrario, pasa cuando se produce la Ovulación, donde ambas hormonas incrementan sus niveles.

Desde el punto de vista médico este sube y baja hormonal, es una característica del ciclo menstrual.

Tanto el estrógeno como la progesterona engrosan el endometrio para que exista más posibilidad de fertilización del óvulo.

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¿Qué pasa?

Si los niveles de estas hormonas difieren de lo normal, se presentan diversos malestares en el organismo como insomnio, calores nocturnos, falta o mucho apetito entre otros.

Pero los que más nos preocupan ahora son los relacionados con el mal funcionamiento intestinal y debido al avance de la ciencia se ha logrado establecer una relación entre las hormonas sexuales y la regulación de las funciones intestinales. Si no están en niveles normales pueden provocar – y provocan – estreñimiento o diarrea con cólicos menstruales.

La elevada cantidad de progesterona es la que causa el estreñimiento pues su función es de relajante muscular al estimular el engrosamiento de la pared del útero.
En pocas palabras, cuando estamos en nuestro ciclo, esta hormona apacigua cualquier contracción y como todas sabemos, para evacuar en nuestro intestino deben producirse ciertos movimientos para expulsar las heces.

Un ejemplo perfecto para ilustrar el papel de la progesterona, es cuando quedas embarazada, donde tus niveles de esta hormona se disparan a su punto más alto porque de esta manera el óvulo fecundado se queda firmemente en el útero.

Uno de los síntomas que aquejan a las embarazadas es el estreñimiento porque la progesterona frena el movimiento de los intestinos.

Consejos para evitar el estreñimiento

Cuando ya eres consciente que tu ciclo menstrual ocasionará esta dolencia, simplemente ten en cuenta algunas precauciones.

– Toma más fibra ( cereal, avena, frutos secos, frutas con cascara como la manzana, pera, verduras como espinacas…)
– Reduce la ingesta de carbohidratos, tomates, arroces, pastas…
– Mantén la hidratación correcta, de 2 a 3 litros de agua al día. Si tienes estreñimiento, tu intestino tratará de absorber el agua de tus heces para movilizarlas y el líquido extra será de gran ayuda.
– Expertos aconsejan además la ingesta de magnesio, este mineral es milagroso para esos días. Si compras cápsulas, toma una cada noche antes de dormir.

¿Por qué nos da diarrea?

Aunque pareciera un mal chiste, si la progesterona está elevada nos provoca el estreñimiento como ya reseñamos anteriormente, pero si sus niveles bajan – provocando el desprendimiento de la pared del útero – se produce un relajamiento de los músculos intestinales, para que puedan salir estos desechos del organismo.

Los lípidos liberados son las prostaglandinas, que producen cólicos y contracciones en la pared intestinal. A partir de allí, el panorama no es halagador: náuseas, acidez, cólicos y por supuesto diarrea, que te hace ir muchas veces al baño y puede descompensarte.

¿Qué podemos hacer?

Como la sustancia que nos complica la vida es la prostaglandina cuya función es inflamar las paredes del útero, es lógico tratar de evitar ingerir cualquier alimento que puede producir más inflamación.

Trata de elaborar una dieta para esos días que contenga pescado, carne blanca, evita alimentos fritos o abusar de la leche. Otro truco que viene de nuestras abuelas es ingerir aceite de hígado de bacalao, es muy bueno para recomponer la flora intestinal, pero ojo y control si pretendes perder peso.

Por supuesto es relevante mantener la hidratación y tomar bebidas calientes. Añade a tu rutina alimentos antiinflamatorios y si es posible unta en tu vientre algún aceite natural, caliéntalo en el micro y pobló en tu bajo vientre. Esto producirá – junto a un suave masaje – un alivio inmediato.

Esperamos que esta información haya aclarado tus dudas. No te pierdas la próxima entrega.

María José García
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